Se podría definir la actitud agresiva como un tipo de de maltrato psicológico, verbal o físico que se produce entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Generalmente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se suele dar en el patio de los centros escolares, concretamente en recreos y horario de comedor.

La principal causa de este hecho reside en las dificultades que manifiestan los adolescentes a la hora de manejar la frustración y la falta de estrategias para combatirla. Es evidente que los casos de acoso escolar llevan implícito un proceso interno de frustración, y este problema les “bloquea” en muchas ocasiones para resolver la situación por sí mismos o pedir ayuda, por ello, es fundamental dotar de recursos a los jóvenes para poder manejar los conflictos de manera inteligente.

También es importante que los docentes cuenten con técnicas en educación emocional, siendo éste un campo en el que de forma habitual quedan algunas lagunas en la formación académic. Por ello, es importante dar especial relevancia a las horas de tutoría, ya que son espacios donde compartir sentimientos y experiencias por parte de alumnos y educadores, de crear verdaderos vínculos y confianza mutua, para así propiciar un buen clima en el centro.

En el caso del ámbito familiar, también hay distintas tareas que se deben llevar a cabo; entre ellas, hablar con los hijos/as, enseñarles a regular las relaciones y los conflictos con distintas personas, ya que este tipo de acciones pueden ser un factor clave en sus relaciones, tanto en la escuela como en el futuro.

Para ello, conviene estar pendiente al entorno del niño, hablar tratando de percibir sus sentimientos al respecto, mantener atención a los cambios, y si se percibe que el niño/A pueda estar sufriendo un comportamiento desagradable o molesto por parte de sus compañeros, actuar.

Para reducir el acoso escolar es fundamental la prevención desde centro escolar y en casa, haciendo uso de la educación emocional y profundizando en lo que el niño piensa y siente en cada  momento para poder detectar aquellos cambios que nos podrían indicar el acoso y poder cortar de raíz con el mismo. Desde IVAPEC, trabajamos de forma individualizada para formar a los más pequeños en habilidades sociales de resolución de conflictos!( http://www.ivapec.com/habilidades-sociales/ )

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