Ante el creciente número de divorcios, en IVAPEC creemos importante aportar algunos apuntes de utilidad.

Evidentemente, optar por el divorcio no es una decisión agradable para una pareja, puesto que, en definitiva, es la aceptación de que se debe renunciar a la decisión en común por la que se había apostado.

Según la personalidad de cada cónyuge, afrontará la situación de una manera diferente. Una ruptura nunca es fácil, y más teniendo en cuenta que tras esa decisión subyace la tristeza de la pareja. Evidentemente, habrá que apoyar a los adultos, pero es importante no olvidar que los hijos e hijas, no sabrán como actuar en la mayoría de las ocasiones. Una vez se les haya comunicado la noticia, se encontrarán con sentimientos de pena, enfado, miedo, decepción… Sin embargo, ante este acontecimiento, que puede verse como una amenaza, podemos buscar vivir el proceso como una oportunidad para ayudarles a crecer en flexibilidad, resiliencia y fortaleza.

Por ello, es fundamental no improvisar a la hora de comentar con los pequeños esta decisión. Por un lado, los padres deberán mantener los conflictos y discusiones al margen de los hijos (Evidentemente, tampoco se comentarán con ellos aspectos legales, problemas conyugales o críticas al padre/madre). Es importante intentar reducir al mínimo la alteración de las rutinas familiares, en la medida que sea posible.

Del mismo modo, será conveniente mantener la implicación de ambos progenitores en la vida del niño. Conviene pedir ayuda a amigos y parientes que puedan consolar a los adultos. En algunos casos, será necesario acudir a un profesional, pero en ningún caso, pedir ayuda a los hijos. Los problemas de adultos son resueltos por adultos, pero involucrar a los hijos/AS en el doloroso proceso de una separación no es bueno para ellos, aunque se ofrezcan a colaborar.

En el momento de comunicar la decisión del divorcio, conviene estar ambos progenitores y dejar de lado aquellos sentimientos negativos que existan entre ellos. Es importante dejar claro qué va a cambiar en su vida y qué no se verá modificado. También dependerá de la edad de los niños, durante las próximas semanas haremos especial hincapié en cómo actuar según la edad de los pequeños. Evidentemente, si son niños/As pequeños, se explicará la situación con palabras sencillas. Conforme sean más mayores, presentarán más preguntas a las que se debe intentar responder de la manera más sincera. Queda por descontado que no es necesario darles a conocer todos todas las causas de la decisión, pero sí conviene aclararles aquellos miedos y dudas que puedan exteriorizar.