Recientemente, un juez valenciano ha defendido en un estudio la necesidad de volver a introducir la legislación relativa al derecho de corrección de los padres a los hijos, que eliminó la Ley 54/2007, de 28 de diciembre. El juez (Eduardo Estellés) ha detectado un crecimiento de la violencia filioparental desde el 2009 hasta la actualidad.

Este hecho resulta preocupante, y más todavía teniendo en cuenta el incremento de padres y madres que acuden a IVAPEC expresando su sufrimiento por la falta de respeto que les muestran sus hijos/as incluso desde edades muy tempranas.

Por otro lado, el conocido juez Emilio Calatayud escribió el pasado 12 de enero en su blog sobre esta temática. Pero en este caso, no solo acerca del respeto a los padres y madres, sino también a los maestros.

En esta línea, desde IVAPEC colaboramos con los educadores en la “campaña para recuperar el respeto”. Y muchos padres y madres se preguntarán; ¿Qué hacer para recuperar la autoridad positiva?

En primer lugar, la autoridad se enseña desde que el niño/a nace, ya sea en base a las consecuencias que establecemos o los límites que planteamos.

Sin embargo, también es posible modificar ciertos hábitos cuando son un poco más mayores. ¿Cómo hacerlo?

– Dejarle claro qué se espera de él/ella en un buen momento, así como las consecuencias que supondrá la falta de respeto (Buscar cuándo habla con ellos, el momento del enfado no es el adecuado).
– Unidad por parte de los agentes educadores; es importante aportar un mensaje único al menor.
– Constancia y coherencia ante las pautas establecidas.
– No tomarse las actitudes del adolescente como algo personal.
– Establecer límites claros y consecuencias.
– Buscar ser flexible en aquello en lo que se pueda consentir.
– Cuidar el tono de la voz y los gestos; aportar seguridad y serenidad.
– Felicitarle cuando actúe correctamente.
– Dejar claro que los padres y madres no somos amigos, sino que velamos por su bien y su integridad.

En aquellos casos en los que las faltas de respeto sean frecuentes y los educadores no sepan cómo actuar, lo idóneo sería acudir a un profesional en busca de asesoramiento educativo. Ánimo, educar es una etapa llena de retos, pero apasionante!!!