El acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación se presenta en edades cada vez más tempranas. Como indica el estudio “Menores de Edad y Conectividad Móvil en España: Tablets y Smartphones”; un dato sorprendente es que el 30% de los niños/as españoles de 10 años de edad tiene un teléfono móvil; los niños de 2 y 3 años de edad acceden de forma habitual a los teléfonos de sus padres, manejando diversas aplicaciones y juegos y algunos de estos niños ya son usuarios habituales de la plataforma Youtube, saltando de vídeo en vídeo, u observando las fotografías que sus padres tienen en la galería de fotos del móvil con una facilidad pasmosa.

Estos hechos pueden ser tratados directamente como un problema o pueden ser entendidos como una estupenda oportunidad para la educación de los más pequeños, aunque es cierto que puede tener serias consecuencias para el usuario o los demás, cuando el uso de las pantallas se produce sin la supervisión de los padres y madres.

Cuando nos planteamos cuál sería la edad de inicio óptima para el uso de las TIC o a qué edad debe un niño/a manejar una tablet o un Smartphone… la respuesta se daría siempre y cuando tengamos en cuenta la necesidad de que esto suceda con el acompañamiento de los padres y la  implicación de los educadores en la formación del niño/a en cuanto a las redes sociales.

También es importante tener en cuenta la necesidad que pueda tener el niño/a de disponer de un Smartphone, por lo que no es imprescindible que disponga del mismo antes de los 12 años aproximadamente.

Esta incursión de los menores en el universo de las TIC y en particular, en mundo de las redes sociales, puede servir para generar un cambio necesario en el entorno educativo de nuestros niños/As, pero cabe tener en cuenta que las TIC no deben ser utilizadas simplemente para reproducir los mismos métodos y contenidos, sino para transformar la educación a través de un cambio de paradigmas. Para ello es necesario que como sociedad formemos a los niños/as desde pequeños, para que sean creadores y generadores de ideas; la creatividad se puede entrenar de muchas maneras y desde IVAPEC, también apostamos por el uso inteligente e informado de las nuevas tecnologías.

Mar Sánchez Marchori / Mar García Sánchez