Desde IVAPEC apostamos por ayudar a los más pequeños en su desarrollo. Es positivo para ellos estar a cargo de tareas pequeñas en la casa. Ayudar en el hogar les va a enseñar responsabilidad social y familiar. Además, les proporcionará sensación de logro y de orgullo y les ayudará a adquirir distintas habilidades que les serán útiles a lo largo de su vida.

Una vez cubiertas sus propias responsabilidades, conviene inculcar a nuestros hijos la generosidad, es decir, más allá de sus propias responsabilidades deben también ayudar a los demás; familia, amigos, etc., a cumplir con sus obligaciones.

En algunos casos, el pensamiento recurrente que aparece en su mente con más frecuencia es: “No es mi problema”. Pero es nuestro reto buscar soluciones creativas que les insten a ir modificando esta idea preconcebida, y descubrir que ayudar a los demás no solo es estupendo, sino que es algo que verdaderamente les hará sentir felices.

Una de las cosas que más nos puede ayudar es elaborar una lista de tareas que se deben llevar a cabo en casa: recoger la ropa sucia, ayudar a tender, repartir la ropa limpia, cocinar, hacer la compra, vaciar papeleras, etc.

Si tu hijo/a contribuye con los distintos quehaceres del hogar, harás que se sienta importante y parte de un equipo.

Es importante resaltar que las tareas atribuidas a cada miembro de la familia deben estar pensadas en función de su edad y circunstancias. Si hay varios hijos, es interesante hacer turnos para que aprendan a valorar el trabajo/esfuerzo que hace la persona que realiza cada una de las tareas. Por otra parte, potenciar que ayuden a otros miembros de la familia en aquellas habilidades que tienen más desarrolladas les ayudará a aprender el valor de la generosidad y mejorará su autoestima.

Una idea estupenda para fomentar estos valores es celebrar “El día de los demás”; se trata de un día específicamente enfocado a ser generoso con los demás a través de nuestros actos, de forma que ese día cada uno tiene que hacer algo especial por la persona que le ha tocado a través de papelitos cogidos al azar. Es importante que se realice un acto por esa persona desvinculándolo del dinero; por ejemplo hacerle la cama, prepararle el desayuno, ayudarle con los deberes, etc.

Del mismo modo, se fomentará el agradecimiento con aquella persona que ha invertido su tiempo y esfuerzo en hacernos felices. Esta iniciativa se puede realizar una vez al mes o a la semana, dependiendo de las necesidades de cada familia.

Otra idea interesante son los llamados “Padrinos de lectura”; se trata de que los niños más mayores recomienden libros a los pequeños; supone un acto de responsabilidad, ya que deben leer los libros y elegirlos cuidadosamente antes de recomendarlos, y en los más pequeños fomenta el hábito lector.

Esto son tan solo dos ejemplos que nos pueden ayudar en la tarea educativa, sin embargo, fomentando la creatividad pueden surgir muchas más acciones. Desde las sesiones de asesoramiento educativo de IVAPEC tratamos de inculcar los valores de la generosidad, el apoyo y el trabajo en equipo como objetivo principal, ya que son estos valores los que les van a hacer felices (http://www.ivapec.com/educacion/asesoramiento-educativo/).