Respeto a los padres

La conferencia TED de Julie Lythcott-Haims “How to raise successful kids without over-parenting” (muy recomendable), comienza con la frase “nunca me propuse ser una experta en la crianza de los hijos”. Con esa misma expresión nos visitan muchos de los padres y madres que acuden a IVAPEC muy preocupados por el trato que reciben de sus pequeños.

En primer lugar, es importante concretar la edad que tienen los menores, ya que no abordaremos de la misma manera el caso de un niño de 4 años que uno de 16.

Ante esta situación, conviene asesorarse y formarse, ya que, como sabéis, en IVAPEC abogamos por la no improvisación en la acción educativa.

Actualmente, encontramos muchos padres y madres desorientados e inseguros acerca de cómo educar a sus hijos. ¡Por ello, en IVAPEC os decimos… ¡Que no cunda el pánico! ¡Contamos con recursos!

Uno de los objetivos de este artículo consistirá en reivindicar el NO. Establecer límites. No dejar que cumplan todos sus deseos, llamarles la atención para indicarles de forma concreta en qué se han equivocado y cómo pueden corregirlo…

Es complicado llamar la atención a nuestros hijos cuando se comportan de manera equivocada en un sitio público, puesto que nos puede llegar a preocupar lo que pensarán de nosotros. Sin embargo, es realmente importante delimitar qué puede y no puede hacer, puesto que le ayudará en su desarrollo como persona.

Ante una situación en la que nos sentimos descorazonados porque nuestros hijos/as nos faltan al respeto, recomendamos tener en cuenta algunos puntos:

  • Sé firme, pero mantén la calma.
  • Expectativas realistas: Lo normal es que nuestros hijos/as no cambien de manera instantánea, sino que se dé una disminución paulatina de la conducta hasta que aprendan a controlar su carácter.
  • Inculcarles el valor del respeto desde el ejemplo. Es decir, escuchar también sus opiniones. Si lo hacen con educación, se puede escuchar su opinión, sus gustos y valores.
  • Hacerle saber qué esperamos de él/ella en momentos en los que no esté enfadado/a.
  • Establecer normas de convivencia y consecuencias educativas pautadas previamente.
  • Cortar las faltas de respeto de manera firme. Es inadmisible que nuestros hijos nos insulten (y mucho menos que nos agredan). Ante cualquier falta de respeto o insulto, se deben aplicar las consecuencias establecidas.
  • Ser coherentes a nivel educativo. Cumplir aquello que digamos y disculparnos si nos hemos equivocado.
  • Cuidado con los pensamientos-trampa!!

Si realmente no sabemos cómo solucionar una situación que se ha mantenido en el tiempo (más de 1 mes), será conveniente acudir a un profesional que nos asesore acerca de cómo actuar de la manera más competente a nivel educativo.