Podemos encontrarnos en esa época en la que nuestros hijos comienzan a mostrarse reticentes a continuar asistiendo a las extraescolares que les habíamos propuesto. En el caso de que no haya sucedido algún problema que necesite de la intervención de un adulto y los motivos sean otros… os proponemos algunos puntos a tener en cuenta.

En primer lugar y como se ha indicado, ante sus peticiones por abandonar las actividades que suelen realizar después del cole, conviene averiguar cuales son los motivos que les impulsan a pedir este cambio. En el caso de que el motivo sea el “cansancio” o aburrimiento… ¿Cómo actuar?

Es indudable que disponer de tiempo para el ocio y disfrute es igual de importante que realizar actividades que impliquen un nivel de esfuerzo y compromiso. Por ello, a la hora de elegir, es importante discernir entre las opciones que se proponen en la oferta de extraescolares para nuestro hijo/A. En este proceso está implicada la capacidad de toma de decisiones individual, en base a la realidad de cada niño/a.

Realizar una actividad fuera del horario escolar es algo que influirá en los horarios y la rutina familiar; por tanto, es bueno comunicar a nuestros hijos que el hecho de participar en una actividad extraescolar implica esfuerzo por parte de todos, tanto en lo que refiere al aspecto económico como organizativo.

Si uno de nuestros objetivos es que aprendan educación en valores, es importante insistir en el valor del esfuerzo, la perseverancia o la asunción de responsabilidades (por lo menos, un tiempo mínimo que hayamos estipulado). Del mismo modo, conviene que realicen un esfuerzo durante las actividades; fijar metas y logros a alcanzar es algo positivo para reforzar su autoestima. Este hecho, aumentará su capacidad futura de tomar de decisiones de una manera independiente.

El objetivo en este caso, es que aprendan recursos para “vencer” a la pereza y convertir aquellas actividades a las que asisten en una propuesta más de su agrado. Una vez superado el periodo de prueba que hayamos estipulado, si que serán ellos los que podrán decidir si continúan o no. De esta manera, serán capaces de tomar decisiones ajustadas a su edad y aprenderán a asumir los compromisos que hayan adquirido.

Ánimo, educar puede resultar duro en ocasiones pero… vale la pena!!!